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El rincón de erfeamor

Las maquinaciones que se me vayan ocurriendo
11 April

Mis amores y amantes, capítulo III

Hoy le toca el turno a un buen amigo, de esos que en algunas temporadas puedes pasar varios meses sin verle, pero que en el mismo momento en que lo vuelves a ver, volveis a trataros como si hubiera sido ayer la última vez.

Le conocí el primer año de instituto, aunque llevaba tiempo viéndole por el barrio. Se llamaba (y se sigue llamando) Destino, y era una persona bastante complicada. A la gente no le caía demasiado bien (y me temo que a día de hoy las cosas no han cambiado demasiado), por su tendencia a intuir lo que iba a pasar antes de que ocurriera.

El caso es que en ese primer año de instituto me encontraba yo bastante decaido, ya que aún me estaba tratando de recuperar de la decepción de Religión, y había dejado de hablarme con Utopía, así que no tenía demasiadas ganas de relacionarme en general. El también estaba bastante aislado, pero no parecía importarle.

Tengo que reconocer que al principio no me caía demasiado bien, también me hacía sentir incómodo, pero poco a poco nos fuimos acercando, y segun le fui conociendo, le fui cogiendo cariño. Tanto fue así que en un momento de confusión llegué a pensar que podría estar enamorado de el. Pero esta confusión me duró poco tiempo, y pude darme cuenta de que estaba confundiendo el aprecio con algo más.

Cuando cogimos confianza, el empezó a contarme sus problemas con la gente. Muchas personas se sentían asustadas de su capacidad de previsión, se sentian amenazadas por el, pensando que controlaba sus vidas, mientras que otras personas simplemente se le acercaban esperando que les dijera como actuar ante determinadas situaciones. Y ambas situaciones le desagradaban.

Pero conmigo era distinto. Yo pude ver que si era capaz de preveer el futuro, simplemente era porque tenía una capacidad analítica superior al resto, y tenía en cuenta una grán cantidad de factores distintos que afectan a nuestos actos. Pero el que fuera capaz de conocer esos factores no le daba el control sobre ellos, no podía modificarlos a su voluntad. Y también pude ver que como muchos de nosotros no podíamos manejar tantos datos como el, no podía explicarnos que es lo que iba a pasar, era demasiado complejo. A el no le gustaba ese conocimiento, ni le dejaba de gustar, simplemente estaba ahí.

Sin embargo, una vez habían ocurrido las cosas, si que podías acercarte a el, y siempre solía encontrar palabras que te hacían más fácil aceptar lo ocurrido, ya que aunque no llegabas a entender las razones que habían motivado los hechos, al menos podías saber que alguna razón si que existía. Y no era la voluntad de nadie... simplemente factores externos.

El secreto de nuestra amistad fue simplemente aceptarnos tal y como éramos, sin tratar de forzarnos a cambiar. A el no le gustaba hacer gala de una capacidad que le venía dada de antes, y que no era decisión suya el tenerla, y a mi nunca me había interesado controlar o dominar el futuro, así que pudimos vivir juntos como buenos amigos.

Y esto es todo por hoy. Pasad buena semana.
31 März

El dilema del preso.

Voy a transcribir una historieta que leí en el último libro que me estoy leyendo, Revelarse Vende, bastante interesante.
 
La historieta trata de la historia de dos personas, que han robado un banco, aunque la policía no puede probarlo. El caso es que como a ambos también les gustan las drogas, pues en una redada los pillan con un buen alijo, y los van a enchironar por ello.
 
La pena por posesion de droga es de un año, mientras que la de robo de banco es de cinco años. La policía, que es más lista que el hambre, les dice a cada uno, por separado "Si testificas contra tu compañero por el robo del banco no tendremos en cuenta la posesión de droga". Y aquí se le plantea a cada uno de ellos cuatro opciones posibles:
 
Si el acusa al compañero y su compañero no lo delata, no tendría que ir a la carcel.
Si ambos no se acusan entre si, cada uno de ellos sólo pasaría un año en la carcel.
Si ambos se acusan mutuamente, cada uno de ellos debería pasar cinco años en la carcel.
Y por último, si el decide no acusar a su compañero y este a su vez le acusa a el, pasaría seis años en la carcel.
 
La lógica nos dice que lo mejor para ambos es que no se acusen, ya que la pena sería de sólamente un año, y al salir de la carcel, podrían mirarse a la cara y seguir siendo tan amigos (además de disfrutar del botín del banco).
 
La experiencia nos dice que los dos pasarían cinco años en la carcel, y encima al salir habría rencor y mala baba entre ellos. Y hay dos razones para que esto ocurra. La primera nos dice que siempre trataremos de optimizar nuestro beneficio, sin importarnos el de los demas. Intentaremos no ir a la carcel, aunque el compañero tenga que estar seis años encerrados. Y una consecuencia lógica de esto es que no confiemos en nuestros compañeros, por el básico tehorema del "piensa el ladrón...". Y como no confiamos, pues confesaremos para evitarnos los seis años... ya que vamos a estar puteados, estemos puteados todos.
 
Vale, quizá el ejemplo no es el más optimo para reflejar lo que quiere decir, porque cualquiera puede decir "Pues la solución es no robar el banco, y no tener drogas"... bueno, vale, teneis razon... pero si os olvidais de ello, podeis ver el mensaje que hay detras de todo esto...
 
Ojalá entendamos alguna vez que por buscar no entrar en la carcel a toda costa nos pasamos cinco años en ella, en vez de estar solo un año, y ser más felices al salir.
 
 
21 März

Mis amores y amantes, capítulo II

Hoy voy a hablar de una de mis más viejas amigas, con la que llevo escribiéndome desde hace bastante tiempo, antes incluso de llevarme la decepción con la profesora Religión.

Ella se llama Utopía, y vive muy muy lejos, en un lugar del que muy poca gente ha oido hablar, y al que casi nadie sabe llegar. Afortunadamente está conectada a internet, y mucha gente podemos hablar con ella, aunque jamás la hayamos conocido en persona.

Le conocí gracias a un compañero de clase, que en el recreo, mientras hablábamos de lo mucho que nos gustaba la profesora, me dijo que él conocía a otra persona que hablaba tan bien o mejor que ella. Yo no podía creerle, así no le hice mucho caso, pero cuando me insistió un par de déas en el tema la curiosidad venció y entré en contacto con ella.

Al principio hablabamos poco: yo le contaba lo que sentía por la Maestra y ella se limitaba a decirme que era un sentimiento muy bonito. Pero cuando me di cuenta de las verdaderas intenciones de Religión, en medio de la decepción dejé de hablarla, porque pensaba que ella también me estaba engañando.

Pero afortunadamente Utopía es muy paciente, y cuando la frustración inicial estaba desapareciendo dejando paso a desidia, volvió a hablarme, preguntándome qué me había pasado. Yo le conté la historia completa, y ella me contestó "Quizá las intenciones que había por detrás no eran las que esperabas, pero no por ello el sentimiento que te despertó deja de ser menos válido", y me aconsejó que me agarrara a ese sentimiento, que fue lo que hice.

Poco a poco empezamos a hablar más profundamente, de lo que habitaba en el fondo de mi alma, y me fui enamorando platónicamente de ella. Pero Utopía es una persona bastante mayor, y muy sabia, y sabe mantener las distancias para evitar que te obsesiones demasiado con ella, porque en el pasado ha tenido malas experiencias con gente que la ha buscado desesperadamente y ha acabado bastante mal, incluso arrastrando a otros.

Hoy en día sigo en contacto con ella, pero nos conocemos demasiado bien, y ella tiene que atender a mucha gente que la necesita. Aun así, de vez en cuando me manda algún mensaje recordandome que aún existe, y que no se olvida de mí.

Yo nunca me olvidaré de ella.

12 März

Mis amores y amantes, capítulo I

El primer amor, que duro que es, aunque siempre lo recuerdas con nostalgia, hay que reconocer que te marca para siempre.

Como ocurre en muchos casos, yo me enamoré perdidamente de una profesora del colegio, llamada Religión. Se emcargaba de nuestra educación de una forma bastante prioritaria, por delante de otros profesores como son Iniciativa y Ética.

Ella me encandiló desde el primer momento, con sus bonitas palabras, y sus ideas grandiosas. Se parecía bastante a la idea de mujer ideal que tenemos inconscientemente en la cabeza. Y yo, que era un chaval bastante inocente por aquel entonces, hacía exáctamente lo que ella me decía, sin pararme a pensar ni en causas ni razones, sólo quería ser digno de su atención.

Y así me pasé mis primeros años, aspirando a cumplir las espectativas de una mujer a la que admiraba, y a quien no podía ver ningún fallo. Pero poco a poco fui creciendo, y me pude dar cuenta que detras de sus buenas intenciones se escondian motivos egositas. La buena mujer estaba en relaciones con un señor llamado Paraiso, que le prometía una relación estable y permanente si seguía los principios que el le dictaba. Así que lo que tomé como bondad desinteresaba era una mezquina maniobra para conseguir seguridad, la decepción fue monumental.

Tengo que reconocer que ese primer desengaño me ha vuelto bastante excéptico, y tampoco aprendí mucho de el, ya que he vuelto a caer en el mismo error otras muchas veces, pero al menos sirvió para prepararme para este mundo tan duro, y a la vez maravilloso. Que paseis un buen dia :).

22 Februar

Recomencemos

Bueno, voy a tratar de mantener un blog también acá... más que nada a nivel personal, aunque un poco de vanidad también hay, si no no estaría escribiendo esto de la forma en la que lo estoy haciendo.

Acá trataré de ir reflejando todas las ideas que se me ocurran, para tratar de no olvidarlas, y por si son de utilidad para cualquier persona que casualmente pase por aquí, aunque con eso mi vanidad se vería desbordada.

Y comenzamos con algo curioso que se me ocurrió hace tiempo... Imaginemos que existiera una máquina que fuera capaz de detectar hasta la más mínima partícula de un ser, ya sea vivo o inerte, otra máquina capaz de trasmitir esa información instantáneamente y una última capaz de reconstruir un ser a partir de dicha información...

Y ahora supongamos que esa tecnología se la aplicamos a un ser humano... estaríamos hablando de teletransporte, pero... ¿el duplicado identico de la persona sería la persona en sí? ¿O no dejaría de ser un duplicado?

¿Y si en vez de crear una persona de la nada a partir de dicha información la descompusieramos en todos sus componentes, se transmitieran y luego se volvieran a construir en la misma manera?

Bueno lo dejo acá, para que no se pierda... Algún día trataré de profundizarlo... porque yo aún no he llegado a sacar una idea clara del mismo :p.

Saludos a quien caiga por acá.

 

Carlos Monterde

Beruf
Interessen
Soy un chaval algo reservado, tranquilo, relajado... incluso perro podría decir. Me gusta tomarme la vida con calma ;). En cuanto al físico soy barbudo y un poco tripón, mido 1,79, y se me puede considerar delgado salvo por las reservas energéticas ;). En el momento de escribir esto:

"Si los gatos tubieran la apariencia de las ranas, nos daríamos cuenta de lo crueles y malignos que son"

es de terry prattchet :p
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